Una cortina acústica puede reducir la contaminación acústica, siempre y cuando se elijan adecuadamente el producto, las dimensiones y la instalación, y se eviten las fugas.
Antes de comprar una cortina insonorizante que prometa una reducción de 30 dB, comprueba las pruebas, el protocolo, las dimensiones, la instalación y los límites reales.